Secretaría ambiente del Tolima arremete contra Gobierno Nacional: “No hay plata para Nevados, pero sí para película”

La cifra que falta para proteger el parque coincide con el presupuesto de una película, desatando un fuerte debate sobre prioridades.
Inesperada caída de nieve en el Parque Nacional Natural Los Nevados tras más de tres meses de sequía. Crédito: Lyseth Yuliana Chávez Rodríguez

El debate por la protección del Parque Nacional Natural Los Nevados volvió a encenderse, esta vez con un ingrediente que lo hace aún más polémico: la comparación directa entre la falta de recursos para conservar el ecosistema y la inversión en una producción cinematográfica. Desde el Tolima, el mensaje fue claro y sin rodeos: las prioridades del Gobierno Nacional están en entredicho.

Durante la audiencia de seguimiento a la sentencia que reconoce a Los Nevados como sujeto de derechos, la secretaria de Ambiente del departamento, Ericka Marcela Lozano, puso el dedo en la llaga al evidenciar el atraso en uno de los puntos más sensibles del plan de acción: la compra de predios estratégicos, fundamental para la protección del agua y la sostenibilidad del parque.

Nuestra gran preocupación se encamina al indicador más bajo, que es la compra de predios, que asciende a 14 mil millones de pesos”, afirmó la funcionaria, al explicar que este componente sigue prácticamente estancado. Según dijo, desde la Consejería para las Regiones se ha argumentado un déficit fiscal, lo que ha frenado el avance de esta obligación clave dentro de la sentencia.

Pero lo que realmente elevó el tono del debate fue la comparación que hizo la secretaria y que rápidamente se volvió el centro de la discusión. “Mientras el Gobierno Nacional alega falta de recursos, destina 15 mil millones de pesos a la producción de una película, recurso que cubriría exactamente lo necesario para ayudar a proteger este ecosistema”, señaló. La frase no solo resume la inconformidad regional, sino que abre una pregunta de fondo: ¿en qué se está invirtiendo realmente el dinero público?

El tema no se queda únicamente en lo financiero. A la par de la falta de recursos, también hay decisiones que siguen en el limbo. Uno de los casos más urgentes es el de la vía Murillo–Manizales, un corredor clave para el acceso al parque y su regulación ambiental. A hoy, no hay claridad sobre el futuro del pico y placa, una medida pensada para controlar el flujo de visitantes y reducir el impacto sobre el ecosistema.

Es urgente que el Ministerio de Transporte asuma su responsabilidad operativa y defina el futuro del pico y placa en una mesa técnica que aún no se gestiona”, insistió Lozano, dejando en evidencia la falta de articulación desde el nivel nacional. La ausencia de esta mesa mantiene en incertidumbre tanto a autoridades como a comunidades y sectores económicos que dependen de esta vía.

Mientras tanto, en el territorio se siguen haciendo esfuerzos, aunque con recursos limitados. El departamento ha avanzado en pagos por servicios ambientales, ha vinculado guías especializados y ha estructurado iniciativas de economía biocircular, todas enfocadas en la protección del agua, el activo más valioso de Los Nevados.

Sin embargo, el mensaje de fondo es contundente: sin plata y sin decisiones, la protección del parque no avanza al ritmo que exige la sentencia. Y en medio de ese panorama, la comparación con la película terminó por ponerle rostro —y cifra— a una inconformidad que venía creciendo en silencio.

Hoy, más que un debate técnico, lo que está sobre la mesa es una discusión de prioridades. Porque mientras Los Nevados sigue esperando acciones concretas, la pregunta que queda en el aire es tan simple como incómoda: ¿qué pesa más, el agua o el cine?