Un mes después de la tragedia en Remedios (Antioquia) comunidad rinde homenaje a víctimas y sobrevivientes

El acto, cargado de emotividad, buscó honrar la memoria de los fallecidos y brindar apoyo a quienes lograron sobrevivir.
Objetos como celulares de alta gama, computadores, documentos, dinero e incluso ropa habrían sido hurtados de los bolsos y equipajes. Crédito: La FM Medellín

Con veladoras, fotografías y lágrimas, familiares, sobrevivientes, rescatistas y comunidad se reunieron este domingo en el parque principal de Remedios, Antioquia, para conmemorar a los 16 estudiantes y el conductor del bus en el que se transportaban los alumnos de la Institución Educativa Liceo de Bello que perdieron la vida en un siniestro vial.

Eucaristía y homenaje

A las 12:00 m, tal como estaba programado, inició en la iglesia del parque principal una ceremonia religiosa. El sacerdote presidió la eucaristía y entregó palabras de consuelo y fortaleza a los dolientes, así como mensajes de esperanza para los jóvenes que se salvaron.

Previamente, desde las 11:00 de la mañana, familias procedentes del municipio de Bello, en el norte del Valle de Aburrá, comenzaron a llegar al lugar. Muchos portaban camisetas blancas con las fotografías de sus seres queridos fallecidos.


Al rededor del templo habían imágenes de las 17 víctimas. Una de las asistentes pasó toda la ceremonia acariciando la foto de una de las adolescentes, mientras dejaba caer lágrimas en silencio.

Diana Bedoya, madre de uno de los sobrevivientes, expresó sentir una mezcla de alegría y tristeza. "Agradezco porque mi hijo está vivo, pero volver a este municipio es doloroso. Debíamos venir al lugar del siniestro para sanar esa parte que aún nos aflige", afirmó.

Uno de los momentos más conmovedores fue el reencuentro entre los equipos de rescate que atendieron la emergencia y los jóvenes que lograron salvarse. Román Echavarría, uno de los rescatistas, relató lo difícil que fue para ellos presenciar, aquel día fatal, la llegada de los familiares desesperados al lugar del accidente. "Volver a encontrarnos con los jóvenes que salvamos es un momento muy especial", manifestó, mientras se fundía en abrazos cargados de emoción y gratitud.

Cierre de la ceremonia y acto simbólico:

Al finalizar la eucaristía, los asistentes se trasladaron al lugar donde ocurrió el accidente. Allí, con veladoras en mano, realizaron un acto simbólico para conmemorar a los fallecidos. Para los sobrevivientes, este fue un paso necesario en su proceso de sanación, un intento de cerrar un capítulo traumático y agradecer el hecho de estar vivos.

El acto demostró que, un mes después, la herida sigue abierta, pero la comunidad encontró en la unión y el apoyo mutuo un espacio para comenzar a transitar el largo camino del duelo y la recuperación.