Este lunes 30 de marzo arrancan las obras del tramo norte del Corredor Carrera Séptima, un proyecto que busca transformar la movilidad, el espacio público y la sostenibilidad ambiental en esa zona del norte de Bogotá.
Las primeras intervenciones comenzarán entre las calles 119 y 121, en sentido norte-sur, específicamente en el carril más cercano al separador central.
De acuerdo con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), las obras inician con actividades de prospección arqueológica, requisito previo antes de iniciar excavaciones y la construcción del carril exclusivo para transporte público.
Proyecto de gran escala
El corredor, en su tramo 3 entre las calles 99 y 200, contempla una inversión superior a los 1,85 billones de pesos y hace parte de un contrato firmado en diciembre de 2023. La obra está dividida en tres segmentos:
- Grupo 1: calles 99 a 127
- Grupo 2: calles 127 a 183
- Grupo 3: calles 183 a 200 (incluye patio-portal)
En total, el proyecto tendrá una longitud de 11,56 kilómetros e incluirá carriles exclusivos para TransMilenio, con 14 estaciones y un patio portal de más de 80.000 metros cuadrados que operará con una flota superior a 150 buses eléctricos.
Movilidad durante las obras
Durante la ejecución de los trabajos, las autoridades señalaron que se garantizarán al menos dos carriles habilitados por sentido para el tráfico mixto, con el fin de mitigar el impacto en la movilidad.
Los usuarios del transporte público también podrán seguir utilizando las rutas habituales, aunque algunos paraderos serán reubicados temporalmente, como el ubicado en la calle 123, que se trasladará unos metros al norte.
El proyecto plantea una renovación urbana integral, con enfoque ambiental. Entre los principales componentes se destacan:
- Más de 385.000 m² de espacio público.
- 11,56 km de ciclorruta continua.
- 4388 nuevos árboles, en su mayoría especies nativas.
- Cerca de 400 Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS).
Estas intervenciones buscan mejorar la conectividad ecológica, especialmente entre los Cerros Orientales y la estructura ambiental de la ciudad, además de mitigar riesgos de inundación y reducir la huella ambiental.
Impacto en la movilidad
De acuerdo con el Distrito, ese corredor beneficiará a cerca de 133.000 pasajeros diarios y permitirá reducir la congestión en el norte, especialmente en sectores donde actualmente se presentan “cuellos de botella”, como entre las calles 183 y 200.
Además, se buscará mejorar la seguridad vial con la implementación de 45 pasos semaforizados y facilitará la conexión con otros proyectos clave como la avenida 68 y los accesos norte de la ciudad.
Ajustes y decisiones clave del proyecto
Durante la actual administración se realizaron modificaciones técnicas para optimizar la ejecución.
Entre tanto, el Distrito decidió no avanzar con los tramos entre las calles 24 y 99, tras evaluar el impacto que tendrían múltiples frentes de obra simultáneos en la movilidad de la ciudad.