Consumo de “tusi” podría causar necrosis, amputaciones y daño vascular, advierte informe de ONG

La ONG Échele Cabeza alerta sobre graves daños a la salud por consumo de “tusi” y presencia de xilacina en Colombia.
General Cristancho alerta por auge del TUSI: “Lo venden como si fueran chicles” Crédito: Colprensa

La ONG 'Échele Cabeza' en un nuevo informe lanzó una fuerte advertencia sobre los crecientes riesgos para la salud asociados al consumo de “tusi” en Colombia, tras detectar la presencia de xilacina, un potente sedante veterinario en muestras analizadas recientemente y documentar casos relacionados con necrosis, amputaciones, daños vasculares severos y el denominado síndrome de “vejiga ketamínica”.

La organización aseguró que el fenómeno dejó de ser “una simple anécdota de fiesta” para convertirse en un problema emergente de salud pública cuyos efectos a mediano y largo plazo apenas comienzan a evidenciarse en el país.

“Hoy el "tusi" en Colombia corresponde a mezclas variables e impredecibles de sustancias como ketamina, MDMA, MDA, cafeína, cocaína y otros compuestos o adulterantes, incluyendo medicamentos como benzodiacepinas e incluso opioides como la oxicodona”, advirtió la ONG en el documento.

Diferencias entre 2C-B y “tusi”

Échele Cabeza insistió en aclarar una confusión frecuente entre el 2C-B y el llamado “tusi”, señalando que actualmente no son lo mismo.

La organización explicó que, aunque hace más de una década algunas muestras de tusi contenían pequeñas cantidades de 2C-B una feniletilamina psicodélica, esa presencia prácticamente desapareció con el tiempo.

“Hoy en día, las muestras que analizamos de tusi en contextos de fiesta rara vez contienen 2C-B; podría decirse que su presencia es prácticamente nula”, indicó la entidad.

Según el reporte, el tusi actual funciona como una mezcla artesanal e impredecible cuya composición cambia constantemente dependiendo de la disponibilidad de sustancias ilegales, medicamentos y químicos utilizados en su fabricación.

Casos de necrosis y amputaciones generan preocupación

La organización recordó que tuvo conocimiento de un caso ocurrido en Cali hace aproximadamente dos años, en el que una persona sufrió amputaciones de extremidades presuntamente asociadas al consumo problemático y reiterado de "tusi".

Aunque aclaró que estos eventos siguen siendo poco frecuentes, la ONG considera que representan señales de alerta sobre posibles daños severos relacionados con ciertas mezclas o adulterantes presentes en estas sustancias.

Entre las hipótesis planteadas por los investigadores aparece el levamisol, un antiparasitario veterinario utilizado frecuentemente para adulterar cocaína y asociado a casos de vasculitis, necrosis tisular y amputaciones.

La ONG también advirtió sobre los riesgos derivados del consumo crónico de ketamina y MDMA, sustancias que podrían favorecer fenómenos de vasoconstricción, isquemia y daños severos en tejidos.

Detectan xilacina en muestras de "tusi"

Uno de los hallazgos que más preocupa a los expertos es la detección de xilacina en varias muestras analizadas desde 2024.

Échele Cabeza informó que identificó dos muestras positivas durante el segundo semestre de 2024, seis más durante 2025 y otras dos en lo corrido de 2026.

La xilacina es un sedante veterinario que ha generado graves crisis sanitarias en Estados Unidos por su mezcla con fentanilo y su relación con necrosis cutánea, amputaciones y sobredosis.

“Aún no podemos relacionar la xilacina con estos casos en Colombia, pero sí está bastante documentada su relación directa con necrosis y amputaciones en Estados Unidos”, indicó la organización.

No obstante, aclaró que en Colombia el consumo de tusi ocurre principalmente por vía intranasal o esnifada, mientras que en Estados Unidos gran parte de los casos asociados a xilacina están relacionados con consumo inyectado.

“La adulteración es la regla”

La ONG afirmó que el principal riesgo del tusi radica precisamente en la imposibilidad de conocer su composición real.

“Las personas usuarias terminan expuestas a verdaderos experimentos químicos informales, donde los productores modifican fórmulas constantemente buscando efectos más intensos o mayor rentabilidad”, advirtió.

Según los análisis preliminares adelantados por la organización, actualmente preocupa el aumento de benzodiacepinas, la aparición de xilacina y trazas de fentanilo farmacéutico en algunas mezclas.

Además, señaló que muchos lotes nunca alcanzan a ser analizados debido a su rápida distribución y consumo en contextos recreativos.

Advierten sobre síntomas de isquemia

El informe también explicó los principales síntomas asociados a la isquemia, fenómeno caracterizado por la reducción del flujo sanguíneo y la muerte de tejidos por falta de oxígeno.

Entre las señales de alerta mencionadas están:

  • Dolor intenso en reposo
  • Calambres en dedos o pies
  • Úlceras o heridas de difícil cicatrización
  • Cambios de coloración en la piel
  • Hormigueo o pérdida de sensibilidad
  • Ausencia de pulso en extremidades

La ONG señaló que identificar tempranamente estos síntomas podría evitar complicaciones graves.

Críticas a la política pública y llamado urgente

Échele Cabeza cuestionó la ausencia de estrategias estatales masivas de prevención y reducción de daños frente al fenómeno del tusi en Colombia.

“Pese a más de diez años de circulación de esta sustancia, aún no existen suficientes sistemas de monitoreo, análisis de sustancias ni alertas tempranas impulsadas desde el Estado. Lo único que puede reducir el impacto negativo del consumo de tusi en Colombia son las acciones comunitarias de reducción de daños”, afirmó la ONG.

Es por eso que hizo un llamado a fortalecer programas de análisis de sustancias, campañas de información basadas en evidencia científica y estrategias preventivas en colegios, universidades y espacios juveniles.

“El tusi es el basuco de la generación centennial y apenas estamos empezando a ver los daños individuales y sociales de esta sustancia”, puntualizó el informe.

Claves del tema en cuatro preguntas

¿Qué alerta lanzó la ONG Échele Cabeza sobre el consumo de “tusi” en Colombia?

La ONG advirtió que el “tusi” se ha convertido en un problema de salud pública debido al aumento de casos relacionados con necrosis, amputaciones, daños vasculares severos y síndrome de “vejiga ketamínica”, además de la detección de xilacina, un potente sedante veterinario, en muestras analizadas en el país.

¿Por qué la organización insiste en diferenciar el 2C-B del “tusi”?

Échele Cabeza explicó que actualmente el “tusi” ya no corresponde al 2C-B original. Aunque hace años algunas mezclas contenían pequeñas cantidades de esta sustancia psicodélica, hoy el “tusi” es una combinación impredecible de ketamina, MDMA, cocaína, cafeína, benzodiacepinas y otros compuestos adulterados.

¿Qué riesgos para la salud pueden generar las sustancias encontradas en el “tusi”?

Según la ONG, algunos componentes pueden provocar vasoconstricción, isquemia, necrosis de tejidos, problemas urinarios severos, daños neurológicos y hasta amputaciones. También alertó sobre síntomas como dolor intenso, heridas que no cicatrizan, cambios de color en la piel y pérdida de sensibilidad en extremidades.

¿Qué pidió Échele Cabeza frente a este fenómeno?

La organización solicitó fortalecer las estrategias de reducción de daños, implementar programas de análisis de sustancias, crear alertas tempranas y desarrollar campañas de prevención basadas en evidencia científica en colegios, universidades y espacios juveniles para reducir los riesgos asociados al consumo de “tusi”.