La Universidad de Antioquia reaccionó al protocolo anunciado por el presidente Abelardo de la Espriella, que autoriza el ingreso de la Policía y del UNDMO, antiguo Esmad a los campus universitarios en casos de disturbios graves, vandalismo o actos terroristas.
La reacción de la Universidad de Antioquia
El Consejo Académico y la Rectoría de la institución pidieron respeto por la autonomía universitaria, que tiene rango constitucional, y recordaron que, históricamente, la entrada de la fuerza pública a los campus ha causado más daños y ha contribuido a escalar la violencia.
“Asumimos la autonomía como un principio ético y académico de cara a la sociedad, fieles a nuestra vocación democrática, ratificamos que el diálogo y la concertación son las únicas herramientas legítimas de convivencia en todos nuestros campus. Hoy más que nunca, nos mantenemos en disposición activa para acordar y consolidar, de manera participativa, mecanismos y protocolos que garanticen la deliberación, la resolución de conflictos y la gestión de los disensos cuidando la integridad de la comunidad universitaria”, se lee en el comunicado.
La postura frente a los actos violentos
La universidad aclaró que rechaza el uso de violencias en sus sedes y que estas no representan sus valores institucionales. Al mismo tiempo, condenó los discursos que buscan estigmatizar y criminalizar la protesta social pacífica, protegida por la Corte Constitucional.
La U. de A. planteó además que el diálogo y la concertación son las únicas vías legítimas de convivencia, y dijo estar dispuesta a construir de forma participativa mecanismos y protocolos para la deliberación y la resolución de conflictos, cuidando la integridad de la comunidad universitaria.
La posición del presidente De la Espriella
Por su parte, el presidente De la Espriella ha sostenido que la autonomía universitaria no puede ser una patente de impunidad ni una zona de distensión. Según el mandatario, la medida busca proteger a los estudiantes que quieren marchar pacíficamente de los grupos violentos que usan las instalaciones como refugio.
Esta noticia en cinco preguntas
¿Por qué reaccionó la Universidad de Antioquia al protocolo anunciado por el presidente?
La Universidad de Antioquia reaccionó al protocolo anunciado por el presidente Abelardo de la Espriella, que autoriza el ingreso de la Policía y del UNDMO, antiguo Esmad, a los campus universitarios en casos de disturbios graves, vandalismo o actos terroristas. Ante esta medida, el Consejo Académico y la Rectoría pidieron respeto por la autonomía universitaria, que tiene rango constitucional.
¿Qué posición tiene la Universidad de Antioquia frente al ingreso de la fuerza pública a sus campus?
La institución recordó que, históricamente, la entrada de la fuerza pública a los campus ha causado más daños y ha contribuido a escalar la violencia. Por eso, planteó que el diálogo y la concertación son las únicas herramientas legítimas de convivencia y manifestó su disposición para acordar mecanismos y protocolos de manera participativa.
¿La Universidad de Antioquia rechaza los actos violentos en sus sedes?
Sí. La universidad aclaró que rechaza el uso de violencias en sus sedes y señaló que estas acciones no representan sus valores institucionales. Al mismo tiempo, condenó los discursos que buscan estigmatizar y criminalizar la protesta social pacífica, protegida por la Corte Constitucional.
¿Qué propone la Universidad de Antioquia para manejar los conflictos dentro de sus campus?
La institución plantea el diálogo y la concertación como las vías legítimas de convivencia. Además, dijo estar dispuesta a construir de forma participativa mecanismos y protocolos que permitan garantizar la deliberación, la resolución de conflictos y la gestión de los disensos, teniendo como prioridad la integridad de la comunidad universitaria.
¿Qué ha dicho el presidente Abelardo de la Espriella sobre la autonomía universitaria?
El presidente De la Espriella ha sostenido que la autonomía universitaria no puede ser una patente de impunidad ni una zona de distensión. Según el mandatario, el protocolo busca proteger a los estudiantes que quieren marchar pacíficamente de los grupos violentos que usan las instalaciones universitarias como refugio.