Colombia envejece: estas son las claves para una vejez saludable

Envejecimiento de la población, es cada día mayor en Colombia, expertos señalan que la prevención y vacunación serán claves para una vejez saludable en el país.
La pensión mínima de la vejez es una de las alternativas para asegurar un monto mayo al salario mínimo. Crédito: Pixabay

El envejecimiento de la población según los expertos avanza a un ritmo acelerado y representa uno de los principales desafíos para los sistemas de salud en las próximas décadas.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), para 2030 una de cada seis personas en el mundo tendrá 60 años o más, mientras que este grupo poblacional pasará de 1.000 millones de personas en 2020 a aproximadamente 1.400 millones.

Este cambio demográfico obliga a fortalecer las estrategias de prevención y a entender el envejecimiento como un proceso que se construye durante todo el curso de la vida. La alimentación saludable, la actividad física, los controles médicos, la valoración geriátrica y la vacunación aparecen entre las principales herramientas para preservar la autonomía y reducir el riesgo de enfermedades y complicaciones.

“Prepararse para el cambio demográfico y responder mejor a las necesidades de las personas mayores debe ser una prioridad para todos los sectores. Esto implica reconocer la salud como un recurso esencial para el desarrollo social y priorizar a quienes corren el riesgo de quedarse atrás”, señaló el médico Camilo Moreno, director médico para el Clúster Norte de Latinoamérica de Pfizer.

Colombia también envejece

El fenómeno no es ajeno a Colombia. El país cuenta actualmente con aproximadamente 53,9 millones de habitantes y las proyecciones indican que su población alcanzará un máximo superior a los 56 millones en 2043. A partir de 2044, se estima que comenzarán a registrarse tasas negativas de crecimiento poblacional.

En paralelo, desde 2018 se observa un incremento continuo del índice de envejecimiento. Las proyecciones apuntan a que esta tendencia se acelerará y que para 2055 podrían registrarse 164,3 personas de 65 años o más por cada 100 menores de 15 años.

La transformación demográfica tendrá efectos directos sobre las necesidades sanitarias y sociales del país.

Una población con mayor expectativa de vida requiere servicios de salud capaces de atender enfermedades crónicas, condiciones de dependencia y pérdida de funcionalidad, pero también políticas que permitan prevenir o retrasar estas situaciones.

El enfoque de curso de vida resulta fundamental para afrontar este escenario, ya que permite identificar cómo las desigualdades sociales y los factores de riesgo acumulados pueden influir en la salud durante la vejez y qué medidas pueden adoptarse para reducir su impacto.

Vacunación, una herramienta de prevención también en la adultez

Aunque la vacunación suele relacionarse principalmente con la infancia, los especialistas advierten que mantener los esquemas de inmunización durante la adultez y la vejez es una medida importante de prevención.

Las personas mayores pueden presentar un mayor riesgo de desarrollar complicaciones graves frente a enfermedades que pueden prevenirse mediante la vacunación. Entre ellas se encuentran diversas infecciones respiratorias causadas por virus y bacterias.

El virus sincitial respiratorio (VSR), la influenza y el SARS-CoV-2, causante de la COVID-19, pueden afectar de manera importante a este grupo poblacional. También existen enfermedades bacterianas como la infección neumocócica, que pueden ocasionar cuadros severos, hospitalizaciones y otras complicaciones.

“El envejecimiento reduce la capacidad natural de respuesta del sistema inmunitario”, explicó el médico, Carlos Ariza, presidente de la Asociación Colombiana de Gerontología y Geriatría, quien destacó la vacunación como una herramienta para fortalecer la protección de las personas mayores frente a determinados agentes infecciosos.

El especialista agregó que acudir a una valoración de envejecimiento saludable permite establecer un plan integral de cuidado, en el que también deben tenerse en cuenta la nutrición, el ejercicio físico y el seguimiento médico.

Según Ariza, la inmunización puede contribuir a reducir el riesgo de infecciones y, dependiendo de la enfermedad y la vacuna, disminuir la probabilidad de hospitalización y muerte asociada a complicaciones.

Más años de vida también implican nuevos retos

El aumento de la expectativa de vida no necesariamente significa que todas las personas llegarán a edades avanzadas en condiciones de plena autonomía. Uno de los principales retos está relacionado con la discapacidad y la dependencia funcional.

En los últimos 15 años, el número de años vividos con discapacidad aumentó alrededor de 77 % entre las personas de 80 años o más. Además, se estima que entre 12 % y 15 % de las personas mayores presenta algún grado de dependencia funcional.

La fragilidad también constituye un desafío. Según el doctor Ariza, hasta 20 % de las personas mayores de 70 años puede vivir con esta condición, que está asociada con un mayor riesgo de hospitalización, caídas y reingresos hospitalarios.

Por esta razón, los expertos consideran que el cuidado de las personas mayores no debe limitarse al tratamiento de enfermedades cuando estas aparecen. La prevención y la identificación temprana de factores de riesgo pueden ayudar a conservar la funcionalidad y la independencia durante más tiempo.

Colombia enfrenta un déficit de geriatras

Otro de los desafíos está relacionado con la capacidad del sistema de salud para responder a las necesidades de una población cada vez más envejecida.

Colombia cuenta con menos de 300 geriatras activos, lo que equivale aproximadamente a un especialista por cada 25.000 a 30.000 personas mayores. Esta cifra está por debajo del estándar internacional citado por los especialistas, que plantea una proporción cercana a un geriatra por cada 5.000 personas mayores.

Ante esta situación, el papel de los especialistas no se limita a la atención directa de los pacientes.

“Ante este déficit, los geriatras también actuamos como consultores y formadores de los equipos de atención primaria y apoyamos la estandarización de guías para la evaluación geriátrica integral”, explicó Ariza.

De esta manera, fortalecer la atención primaria y capacitar a otros profesionales de la salud aparece como una alternativa para ampliar la capacidad de respuesta frente al envejecimiento poblacional.

Las cinco prioridades para un envejecimiento saludable

Ante el cambio demográfico, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) plantea cinco líneas de acción para avanzar hacia sociedades que respondan mejor a las necesidades de las personas mayores:

Impulsar políticas públicas relacionadas con el envejecimiento saludable.

  • Crear entornos amigables y accesibles para las personas mayores.
  • Adaptar los sistemas de salud a las necesidades de esta población.
  • Desarrollar sistemas sostenibles y equitativos de atención a largo plazo.
  • Mejorar la medición, el seguimiento y la investigación sobre el envejecimiento.

El desafío, por tanto, no consiste únicamente en atender a una población que vivirá más años, sino en lograr que esos años transcurran con la mayor autonomía y calidad de vida posibles.

La prevención desde edades tempranas, la alimentación adecuada, la actividad física, los controles médicos y la vacunación forman parte de una estrategia que busca reducir los riesgos asociados al envejecimiento y preparar al sistema de salud para una transformación demográfica que ya está en marcha.

Claves del tema en cuatro preguntas:

¿Cómo está cambiando la población mundial y qué significa para la salud?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para 2030 una de cada seis personas tendrá 60 años o más. La población mundial de este grupo de edad pasará de 1.000 millones en 2020 a 1.400 millones en 2030. Este cambio demográfico exige fortalecer los sistemas de salud y desarrollar estrategias de prevención que permitan llegar a la vejez con mayor autonomía y calidad de vida.

¿Por qué la vacunación es importante para las personas mayores?

Las personas mayores tienen un mayor riesgo de sufrir complicaciones por enfermedades que pueden prevenirse mediante la vacunación. Entre ellas se encuentran infecciones respiratorias causadas por el virus sincitial respiratorio (VSR), la influenza y el SARS-CoV-2, además de enfermedades bacterianas como la neumocócica. La inmunización puede ayudar a reducir el riesgo de infecciones y complicaciones graves.

¿Qué desafíos enfrenta Colombia ante el envejecimiento de su población?

Colombia experimenta un aumento continuo del índice de envejecimiento y se proyecta que en 2055 habrá 164,3 personas de 65 años o más por cada 100 menores de 15 años. El país también enfrenta retos relacionados con la dependencia funcional, la discapacidad y la fragilidad. A esto se suma el déficit de especialistas: actualmente hay menos de 300 geriatras activos, aproximadamente uno por cada 25.000 a 30.000 personas mayores.

¿Qué acciones pueden contribuir a un envejecimiento saludable?

El envejecimiento saludable debe construirse durante todo el curso de la vida. Entre las principales medidas están mantener una alimentación adecuada, realizar actividad física, acudir a controles médicos y valoraciones geriátricas y mantener al día las vacunas recomendadas. Además, la OPS plantea fortalecer las políticas públicas, crear entornos amigables, adaptar los sistemas de salud, desarrollar servicios de atención a largo plazo y mejorar la investigación sobre envejecimiento.