Una investigación presentada por astrónomos de la Universidad de Durham, en el Reino Unido, plantea que la Vía Láctea no siempre tuvo la orientación que presenta en la actualidad. A partir de simulaciones realizadas con supercomputadoras, el equipo concluyó que el disco de nuestra galaxia pudo haber cambiado su posición en más de 90 grados, un proceso que habría ocurrido tras una colisión registrada hace entre 10.000 y 11.000 millones de años.
Los resultados fueron expuestos por el doctorando Kirill Batrakov durante la Reunión Nacional de Astronomía de la Royal Astronomical Society, celebrada en Birmingham. El trabajo busca responder una pregunta que durante años ha llamado la atención de los astrónomos: por qué el halo estelar de la Vía Láctea gira de forma tan lenta.
Para responder ese interrogante, los investigadores analizaron mediante simulaciones la evolución de 25 galaxias con características similares a la nuestra. El análisis permitió identificar un patrón que se repetía en todos los casos con halos estelares de rotación lenta.
¿Por qué la Vía Láctea habría cambiado la orientación de su disco?
Las simulaciones mostraron que las galaxias con halos estelares de rotación lenta compartían dos características. La primera era una colisión frontal con otra galaxia durante su evolución y la segunda, un giro de disco, es decir, un cambio en la orientación de la estructura donde se concentra la mayor parte de las estrellas.
La Vía Láctea cumple con el primer criterio. Estudios anteriores ya habían establecido que, hace entre 10.000 y 11.000 millones de años, absorbió a la galaxia enana Gaia-Sausage-Enceladus, considerada una de las fusiones más importantes registradas en su historia.
Como también se conoce que el halo estelar de nuestra galaxia rota de forma muy lenta, los autores consideran que el segundo fenómeno probablemente también ocurrió. En otras palabras, el disco galáctico habría cambiado de orientación en algún momento de su evolución.
Ese cambio tendría implicaciones para la historia de la galaxia. Si el disco se reorientó, las trayectorias de gran parte de sus estrellas también fueron diferentes a las actuales.
"Un giro de disco implica que la mayoría de las estrellas de la Vía Láctea se movían antes en trayectorias muy diferentes a las de hoy, posiblemente incluso nuestro propio Sol, lo que significa que nuestro 'lugar estable' en la galaxia podría no haber sido tan estable durante toda la vida del Sistema Solar", afirmó Batrakov durante la presentación del estudio.
¿Qué implicaciones tendría este hallazgo para el Sol y la materia oscura?
El posible cambio en la orientación del disco también alcanzaría al Sol, una de las estrellas que forman parte de esa estructura. De confirmarse esta hipótesis, su recorrido por la galaxia habría sido distinto durante una parte importante de la historia del Sistema Solar.
Los investigadores también explican que el halo estelar, integrado en gran parte por estrellas provenientes de galaxias absorbidas a lo largo de miles de millones de años, conserva el registro de esas fusiones. Su rotación lenta sería una consecuencia tanto de la colisión con Gaia-Sausage-Enceladus como del giro posterior del disco galáctico.
Otro de los resultados del trabajo señala que la rotación del halo estelar mantiene una relación con la del halo de materia oscura, una estructura cuya presencia se infiere por sus efectos gravitacionales sobre las galaxias. Esta conexión sugiere que ambas evolucionaron de manera conjunta mientras la Vía Láctea incorporaba galaxias satélite durante su crecimiento.
Para Batrakov, estos resultados ofrecen una nueva perspectiva para reconstruir la historia de nuestra galaxia. El investigador destacó que vivir dentro de la Vía Láctea permite estudiarla con un nivel de detalle que no es posible alcanzar en otras galaxias y convierte sus características en una referencia para comprender cómo evolucionan sistemas similares en el universo.
Preguntas relacionadas
¿Qué es el halo estelar de la Vía Láctea y por qué es importante?
El halo estelar es una región que rodea el disco de la Vía Láctea y está formada, en gran parte, por estrellas provenientes de galaxias más pequeñas que fueron absorbidas hace miles de millones de años. Su comportamiento permite a los astrónomos reconstruir parte de la historia de las fusiones que dieron forma a nuestra galaxia.
¿Qué fue la colisión entre la Vía Láctea y Gaia-Sausage-Enceladus?
La Vía Láctea colisionó con la galaxia enana Gaia-Sausage-Enceladus hace entre 10.000 y 11.000 millones de años. Esa fusión es considerada uno de los eventos más importantes de la historia de la galaxia y, según el estudio, pudo estar relacionada con el cambio en la orientación de su disco.
¿Cómo estudiaron los científicos la evolución de la Vía Láctea?
Los investigadores utilizaron simulaciones computacionales para analizar la evolución de 25 galaxias similares a la Vía Láctea. A partir de esos modelos identificaron un patrón que vincula la rotación lenta del halo estelar con antiguas colisiones galácticas y un posible giro del disco.