Un equipo integrado por los horticultores Carlos Magdalena, del Real Jardín Botánico Kew de Londres, y Mauricio Bernal, del Jardín Botánico de Bogotá, identificó en Inírida, en la cuenca alta del río Orinoco, una especie de nenúfar no descrita hasta ahora por la ciencia. La planta, bautizada como Victoria colombiana, produce hojas que pueden llegar a medir 2,5 metros de diámetro y fue localizada con apoyo de imágenes satelitales.
El hallazgo se publicó en la revista científica Phytotaxa, en un artículo firmado por ambos investigadores junto a integrantes de comunidades indígenas del Guainía. Los detalles de la expedición fueron relatados por los científicos en declaraciones a BBC Mundo, medio que dio a conocer la historia.
Con esta especie, el género Victoria, de origen sudamericano, suma cuatro ejemplares conocidos. Los tres anteriores son la amazónica, la cruziana y la boliviana.
Expedición en el Orinoco y búsqueda por satélite
La investigación comenzó cuando Magdalena, quien hace unos seis años participó en la descripción de la Victoria boliviana, vio en Instagram la fotografía de un ciudadano estadounidense junto a lo que parecía una Victoria amazónica en el Orinoco. Según explicó, tal como lo señaló la página de BBC Mundo, desconocía la presencia de esa planta en la zona y consideró que podía tratarse de una especie nueva. Por esa razón contactó a Bernal.
Antes de viajar, los investigadores revisaron imágenes satelitales en las que las plantas aparecen como puntos verdes conectados sobre la superficie de los lagos. Luego se trasladaron a Inírida, en la frontera entre Colombia y Venezuela, y recorrieron durante cinco días zonas de selva inundada.
El recorrido fue guiado por Gustavo Melo, miembro de un resguardo indígena del territorio, quien se desplaza por los ríos sin GPS ni cobertura celular. La planta apareció al amanecer de la última jornada, cuando el avión de regreso ya estaba en preparación. Bernal señaló que encontrarla tras ese recorrido generó emoción en el equipo.
Para clasificarla, los científicos compararon la nueva planta con muestras secas de hojas, tallos y flores de otras especies del género, conservadas durante años en el Jardín Botánico de Bogotá.
Población de la Victoria colombiana y planes de conservación
Magdalena calcula que existen entre 30 y 50 individuos de Victoria colombiana en estado silvestre. Ambos investigadores indicaron que la especie podría estar amenazada por el cambio climático, debido a que el nivel del agua en su hábitat varía con rapidez.
La planta crece en selvas que se inundan hasta siete metros, en ríos de gran caudal y en lagos con alta carga de sedimentos, condiciones que dificultan su estudio. Entre las alternativas que evalúan los expertos figura el establecimiento de poblaciones en sitios de acceso más sencillo dentro de territorios indígenas, medida que, según plantean, contribuiría a su protección y al ecoturismo comunitario. Además, recolectan semillas para cultivarlas bajo condiciones controladas.
Los investigadores recordaron que la primera especie del género se describió en el siglo XIX con el nombre de Victoria regia, hoy amazónica, en referencia a la reina Victoria del Reino Unido. De acuerdo con Magdalena, en Londres se formaban filas de kilómetros para observarla.
Bernal explicó que el reverso de las hojas presenta una red de nervaduras que ha servido de referencia para arquitectos en el diseño de estructuras con menos material, y que las espinas de la planta evitan que otras especies la muerdan.
Magdalena detalló que los ancestros del género existían antes de la separación de Sudamérica de Pangea, sobrevivieron a la etapa en que el Amazonas desembocaba en el Pacífico y presenciaron el levantamiento de los Andes, a lo largo de más de 70 millones de años. Añadió que su flor se abre de noche, emite olor a piña y atrae escarabajos.
Bernal sostuvo que el estudio de estas plantas puede aportar datos sobre la historia de los ríos sudamericanos y la formación del continente, y afirmó que su valor no debe medirse solo por su utilidad para el ser humano. Magdalena, por su parte, la describió como una de las especies que hacen de Colombia un país de interés.