La música colombiana ha sido construida con historias de esfuerzo, escenarios llenos y trayectorias que nacieron lejos de los reflectores. Detrás de cada éxito hay jornadas extensas, desplazamientos constantes y una agenda que rara vez se detiene. Esa dinámica, marcada por viajes continuos por tierra y aire, también ha expuesto a muchos artistas a riesgos que, en algunos casos, terminaron en tragedias que aún conmueven al país.
En los últimos años, varias muertes han recordado que la fama no protege del peligro. Accidentes de tránsito y siniestros aéreos han apagado voces jóvenes y consolidadas, dejando canciones inconclusas y públicos de luto. Estas pérdidas no solo impactaron a la industria musical, sino que también abrieron conversaciones sobre las exigencias del oficio artístico y las condiciones en las que se desarrollan las giras.
El caso más reciente volvió a estremecer a Colombia y puso el foco en la fragilidad de estas rutinas. La noticia se conoció en medio de una agenda activa de presentaciones y compromisos, lo que hizo que el impacto fuera aún mayor entre seguidores y colegas. Solo después de las primeras horas comenzaron a conocerse detalles que explicaban la magnitud de lo ocurrido.
Yeison Jiménez: una gira que terminó en tragedia
El artista de música popular Yeison Jiménez falleció a los 34 años tras sufrir un accidente de avioneta cuando se dirigía a Marinilla, Antioquia, para cumplir con una presentación. El intérprete, reconocido por canciones como Ni tengo ni necesito y Maldita traga, viajaba como parte de su agenda laboral, una constante en su carrera artística.
En la aeronave se movilizaban otras cinco personas: Juan Manuel Rodríguez, Óscar Marín, asistente del artista; Jéfferson Osorio, su representante, y Weisman Mora. De acuerdo con la información entregada por la Aeronáutica Civil, el siniestro ocurrió a las 4:11 de la tarde del sábado 10 de enero, en inmediaciones del aeródromo Juan José Rondón, entre Paipa y Duitama, en Boyacá. La noticia generó una ola de reacciones y mensajes de despedida en todo el país.
Kaleth Morales y una promesa del vallenato
La muerte de Yeison Jiménez trajo a la memoria la historia de Kaleth Morales, uno de los nombres más recordados del vallenato moderno. Con apenas 21 años, el llamado “Rey de la nueva ola del vallenato” perdió la vida el 24 de agosto de 2005 en un accidente de tránsito. El cantante viajaba junto a su hermano Keyner hacia Montería, Córdoba, para cumplir con un show.
El siniestro se registró en la carretera que conecta Cartagena con Valledupar. Al igual que en otros casos, el traslado entre ciudades, indispensable para su carrera, terminó de forma trágica y dejó un vacío que aún se siente en el género.
Otras voces que se apagaron en la carretera
La lista de artistas colombianos fallecidos en accidentes incluye a Patricia Teherán, líder de Las diosas del vallenato. La cantante murió el 19 de junio de 1995, a los 24 años, tras un accidente automovilístico provocado por el estallido de una llanta que hizo volcar el vehículo en el que se movilizaba. Su legado sigue vivo en canciones que marcaron una época.
También figura Martín Elías Díaz, hijo de Diomedes Díaz, quien falleció el 14 de abril de 2017 a los 26 años. El cantante se desplazaba por la vía entre San Onofre, Sucre, y Lorica, Córdoba, luego de ofrecer un concierto en Coveñas. A estas pérdidas se suman Jesús Manuel Estrada, integrante de Los Diablitos, fallecido el 12 de noviembre de 2003 tras un accidente entre Cesar y Santander, y el compositor Romualdo Brito, quien murió el 20 de noviembre de 2020 en un siniestro vial en Curumaní, Cesar.